¿Cómo se siente la muerte?

Por: Sohemi Bautista Millán

¿Te has sentido tan triste, tan vacío, e insignificante que quieres gritar y llorar a mar tendido, pero no puedes? ¡Claro que lo has sentido! Todos lo hemos sentido, por diferentes causas, pero todos nos hemos quedado vacíos de tanto sentir, que llegamos a ya no sentir nada. En mi experiencia lo describiría como cuando te haces tatuaje, tiene un dolor físico, que con el pasar de los minutos pareciera que se duerme la piel y dejas de sentir dolor, pero aun sabes que debajo de ese adormecimiento duele. Esta semana se me adormeció el alma a causa de la muerte.

Mucho se dice de este tema, pero nadie dice cómo se siente, y es que ¿cómo decirlo, si quien lo vivió ya no está aquí para contarlo? Quiero creer que la muerte se siente fría y sola, aunque mueras rodeado de personas, recuerdos y llantos. Supongo que la muerte es como una película muda, que va lenta y se traba y de nuevo vuelve a girar y ves a todos los que se quedaron, pero no escuchas sus gritos ni lamentos. Los muertos, nos deberían decir qué se siente morir y los vivos deberíamos contarles lo que duele el luto.

La muerte está presente siempre, mueren personas a diario, mueren animales, plantas, insectos, amores y hasta sueños, pero nunca se está suficientemente preparado para asimilarlo, para aceptar que traes cargando a la muerte en la espalda, por el simple hecho de vivir; que tu madre, tu hermana, tu pareja y mascota, traen a su propia muerte detrás suyo y en cualquier momento decidirá llevárselos. La muerte es trágica, pero lo horroroso es el luto, ese luto que carcome el alma, que te acaba por completo y te hace recordar la vulnerabilidad del ser humano, imágenes repetitivas de llantos y gritos, del dolor y tristeza llenando la habitación, tantos pésames recibidos y todos con la misma esencia, todos tratándote de consolar, pero ninguno con las palabras correctas, pero no se les culpa, ya que, ¿qué se dice en esos momentos? Nadie sabe.

Todos tienen miedo en ese instante. Se ven a ellos mismos, lloran y sufren a tu lado, pero ¿de verdad sienten tu dolor, o solo reflejan los suyos? Ya que ni los más cercanos le lloramos tanto al difunto, le lloramos a la pérdida, a los abrazos no dados, a las pláticas no terminadas, a los momentos en los que no apoyaste. Le lloras a la desdicha de saber que pudiste actuar mejor con el que ahora yace en el sepulcro y deseas tirarte en la caja, llorarle, pedirle perdón y decirle que regrese, que harás las cosas bien esta vez y correr a todos y querer morirte.

En instantes te miras ahí, en la caja, y te preguntas ¿qué pasara cuando llegue tu turno? ¿Quién estará? ¿Quién te pedirá perdón? Entonces empiezan los rezos y cantos y llegan más personas y te dicen cuanto lo sienten y que están contigo y luego más rezos y cantos y los cantos te hacen llorar y quisieras ponerte a gritarles a todos ¡que no, que ellos no lo sienten! Que lo sientes tú, que sufres tú y miras a la demás familia con ojos rojos y cansados, tratando de seguir despiertos y de pie, porque aun no acaba, porque falta, aun falta darle ese último adiós y ahí sí gastas en la mejor caja, en las mejores flores, en dar galletas y buen café, porque es la última despedida y se merece lo mejor, pero… ¿por qué ahora? Ya no está, ya no lo ve. Te diré por qué. Esas acciones compensan lo mierda que fuiste con la persona que está en la caja cuando estaba viva y así sientes que subsanas lo que antes no hiciste.

Después llegan los recuerdos, las risas que compartieron, los buenos momentos y hasta los chuscos. Se te escapa una sonrisa. La pasaron bien y lloras de nuevo, porque entiendes que no todo fue tan malo, que no fallaste, que tienes historia a su lado, que lo conociste, abrazaste y besaste. Aun tienes en tu mente su risa, su mirada y solo deseas que esté bien, que esté tranquilo y piensas en cuanto lo extrañarás. Miras su féretro y caminas hacia él, con tristeza te acercas a mirarlo o mirarla y le dices “te amo y te voy a extrañar”. Mucho se dice del luto, pero nadie dice cómo se siente.

Fotografía de Horacio Hernández Bringas

Deja una respuesta