2 Palabras: Un sentimiento

Por: Rocío Guadalupe de la Cruz Paz

Un estudio publicado recientemente en la revista Social Neuroscience analiza cómo reacciona el cerebro cuando nos insultan en público y los testigos, además, se ríen de nosotros.

Investigadores analizaron las ondas cerebrales por medio de unos potenciales, en dos áreas concretas del cerebro. “Las áreas involucradas en la comprensión y expresión del lenguaje y su componente emocional están localizadas en las zonas frontal y temporal del cerebro”. El resultado es que los insultos provocaban mayor actividad cerebral que los halagos (aunque las dos situaciones activaban las zonas estudiadas).

Resulta interesante ver como un halago o un insulto te puede poner en una situación un tanto difícil, pero es aún más interesante como un insulto se queda guardado por más tiempo en tu mente que un halago. Cuando una persona te hace una crítica o dice algo malo de ti pareciera ser que le damos más importancia, no importa si en el día recibiste un “¡Qué guapa/o te ves hoy!” “¡Te quiero!” “¡Cuídate, me preocupo por ti!” Si al final del día te quedas pensando en la frase “¡Me has decepcionado!” “¡Eres rara!” “¡Me caes mal!” O frases de ese tipo.

Debemos darnos cuenta que una simple frase no puede invadir tu mente de esa manera, y tampoco debe hacerte sentir más o menos, no importa de quien provenga ese comentario. Solo son palabras que de cierta manera califican tu persona, tus actitudes y tus acciones. Tú sabes quién eres y el porqué de cómo eres, que no exista alguien que quiera hacerte ver lo contrario.

De acuerdo con el estudio realizado también se notó que nuestro cuerpo reacciona ante estas situaciones, se trata de estrés que libera determinadas hormonas conocidas como “catecolominas”, explica el neurólogo. “Cuando una persona recibe un insulto, o está en una situación que le provoca un estrés, se liberan estos neurotransmisores, que se acompañan de rubor fácil”.

Todos en diferentes etapas de nuestra vida hemos tenido que atravesar por alguna situación como esta, la diferencia se encuentra en como la abordamos. Existen personas que no le dan ni la más mínima importancia sea un cumplido o no y hay otras que se trauman con ese tipo de comentarios.

Nuestro cerebro debería de ser más inteligente y borrar esas malas experiencias, quedándose con los buenos momentos, las buenas críticas y sobre todo con lo que realmente importa y te ayuda a crecer como persona, espero que en un tiempo las cosas sean al revés, o mínimo que exista un equilibrio en nuestras emociones al recibir halagos o insultos.

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