No todo fue solidaridad en la tragedia del Chapecoense

Por: Ana Maruri

Después de muchos años en el que el mundo me ha permitido varias experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol
Albert Camus

El pasado lunes 28 de noviembre hizo eco en el mundo la desafortunada noticia que confirmaba un accidente aéreo suscitado en Colombia, el avión que transportaba a más de 70 personas, entre los que se encontraba el equipo finalista de la copa Sudamericana, el Chapecoense de Brasil, había sufrido un fatal accidente que de inmediato llamó a la solidaridad del mundo, era momento de mostrar la unión ante la adversidad, el dolor y la tragedia que sacudía al deporte más popular en el mundo.

La tragedia consternó tanto a la afición futbolística, como a las personas que gustamos de este deporte. La solidaridad, principalmente en el ámbito deportivo, se expresó mediante comunicados, minutos de aplausos, homenajes y diversas muestras de fraternidad y apoyo.

Este siniestro demostró que en un deporte como el fútbol, que en épocas recientes se ha caracterizado, entre otras cosas, por ser un deporte-espectáculo, por la preponderancia que implica el negocio ante lo deportivo y por estar sometido a esquemas de corrupción, tenía su lado humano y se podía hermanar en momentos como éste. Quedaba claro que las aficionadas y los aficionados, futbolistas, clubes y demás implicados en el fútbol formamos una familia unida por el deporte capaz de identificarnos cultural y emocionalmente.

El escritor español, Francisco Alcaide reconoce que el fútbol es un fenómeno solidario por su poder de convocatoria, el balompié exige, además, poner en práctica valores como el trabajo en equipo, el juego limpio, la disciplina, generosidad y, por supuesto, la solidaridad.

Sin embargo, no todo fue solidaridad, pues la tragedia del Chapecoense también mostró el lado perverso de quienes no son capaces de respetar el dolor ajeno, de quienes imponen el interés propio ante una tragedia de tal magnitud, casos como el incremento en el precio de la playera del Chapecoense que efectuó la empresa brasileña Netshoes, sólo un día después del accidente, aumentó el costo de la playera del club hasta en un 100 por ciento, o bien la gran cantidad de noticias falsas que circularon en la red con respecto a la tragedia del equipo carioca.

Algunas de las noticias falsas se debieron a errores en la confirmación de la información, y es que en tiempos de la inmediatez vale más tener la noticia primero aunque no esté confirmado, digamos que algunos medios pecaron de omisión, pero hubo otros que actuaron con dolo, que sabiendo que se trataba de un tema que atraía la atracción de usuarios, principalmente en redes sociales, difundieron sin el mínimo ápice de ética, noticias que no tenían coherencia con la realidad, confirmaron la llegada de jugadores de alto nivel al club Chapecoense, donaciones económicas millonarias que no se hicieron.

La responsabilidad de escribir sobre deporte, un fenómeno social y de masas, y en situaciones tan particulares que implican la perdida de vidas humanas, implica un alto grado de exigencia. José Luis Rojas Torrijos, especialista en periodismo deportivo, reconoce que éste representa un área súperespecializada “donde la información muchas veces queda supeditada al entretenimiento como forma de expresión y da cabida a elementos provenientes de la industria del espectáculo, que no son propios del mundo periodístico” sensacionalista y de ninguna manera deberá ser relegado al ámbito de las especulaciones o bien de la falsedad.

Fuerza Chapecoense, aunque no todo haya sido solidaridad, debemos reconocer, cómo dice Juan Villoro, que una de las lecciones de vida que se aprende desde la cachas es saber sobreponerse a la adversidad, aquella que la afición sufre cuando el marcador está en contra, o la desesperanza de ver a nuestro equipo derrotado, esos episodios de dolor, no hacen más que honrar nuestros momentos de alegría cuando se remonta un marcador, o se triunfa en la revancha. Finalmente, el deporte pertenece al mundo de las pasiones. Hoy, hay dolor, pero seguramente este dolor honrará su alegría mañana, campeones.

Referencias:
Alcaide, Francisco (2009) Fútbol Fenómeno de Fenómenos. Leo, España

Rojas, José Luis (2012) “Del fútbol por exceso a la espectacularización de la información en el periodismo deportivo. Propuestas para una mayor diversificación temática de los contenidos” Ponencia del IV Congreso Internacional Latina de Comunicación.

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