La paz en Colombia

Por: Darío Itzcoatl Rojas Juárez

En América Latina, el conflicto armado más antiguo es el que se ha vivido en Colombia, y que apunta a terminar muy pronto; 52 años de conflicto.

En América Latina, el conflicto armado más antiguo es el que se ha vivido en Colombia, y que apunta a terminar muy pronto; 52 años de conflicto, generaciones que no conocen un país sin conflicto armado y unas FARC que son el movimiento que más ha durado en el mundo como guerrilla.

El conflicto colombiano tiene su punto de inicio el 9 de abril de 1948, día en que es asesinado Jorge Eliecer Gaitán en Bogotá, un líder político liberal que gozaba de gran simpatía entre las grandes masas poblacionales, tanto así que este asesinato desata que el pueblo se volcara a las calles a protestar de manera violenta en contra del gobierno conservador del entonces presidente Mariano Ospina, el cual a su vez respondió con la fuerza pública para tratar de reprimir las manifestaciones; las consecuencias fueron cientos de muertos, destrucción de edificios, mobiliario, transportes públicos. Estos actos populares se dieron justo cuando Bogotá era, al mismo tiempo, sede de la Novena Conferencia Panamericana, encabezada por el Gobierno de los Estados Unidos, que se reunían para concretar estrategias continentales para luchar en contra del comunismo que se estaba esparciendo por el mundo. De esta conferencia nace la actual Organización de Estados Americanos.

Los informes del servicio de inteligencia estadounidense confirman que el “el comunismo colombiano” intentaban sabotear la conferencia panamericana, y uno de sus objetivos era crear disturbios en la capital, órdenes que venían desde el Kremlin en Moscú, haciendo de Gaitán un mártir para animar la revuelta.

La injerencia norteamericana en países de la región siempre ha sido evidente, pero ante amenazas comunistas, se tomaba incluso la seguridad en sus manos, ocupando militarmente cualquier país. Así, los movimientos comunistas en Colombia fueron acorralados hasta ciertos pueblos fuera de la capital tratando de escapar de la persecución oficial. En 1964 en la localidad de Marquetalia del departamento del Tolima, el ejército intentó eliminar los focos de subversión mediante una intervención militar, ya que acusaban que esta localidad se había proclamado como una república fuera del control del gobierno colombiano, por lo que la orden fue terminar a sangre y fuego con estas células comunistas. La necesidad de resistencia de los grupos rebeldes, no necesariamente comunistas, de autodefensas y grupos políticos las convierte en guerrillas, primero en un movimiento armado que se denominaría Frente Sur, después, oficialmente hasta 1966, en Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

Una de las fases de la Revolución Socialista es la lucha armada, bajo esta tesis, las FARC intentaban tomar el poder para el pueblo y crear el camino al socialismo, para ello tenían dos propuestas principales: el programa agrario, que luchaba contra el latifundismo en favor de los campesinos pobres y la plataforma de lucha inmediata que buscaba también beneficios agrarios a los campesinos como el reparto gratuito de terrenos, la condonación de deudas y la garantía de precios de sus productos como el café y la papa. Además de estas propuestas, exigían la libertad de presos políticos, reparación a víctimas de las acciones del ejército colombiano en la lucha en contra del comunismo, reducción del 50% de las colegiaturas, de la renta habitacional, del presupuesto militar en favor de la salud y la educación, entre otras El líder que surgió al interior de las FARC fue Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo.

Los enfrentamientos armados entre las FARC y el ejército cada vez fueron más frecuentes. Como método de lucha las FARC comenzaron a secuestrar a soldados que caían en su poder; esto generó una merma anímica en el ejército y una nueva estrategia de control territorial por parte del gobierno, la lucha ahora también la daban grupos paramilitares apoyados, ya no sólo por el gobierno, sino por las élites económicas defensoras del orden económico, que tenían intereses en las regiones dominadas por las FARC y que no se regían por las leyes marciales.

La población civil quedó en medio de este conflicto, miles de personas fueron victimadas sin ser guerrilleros, sufrían las consecuencias de comulgar con las ideas de las FARC o simplemente cometían el error de vivir en territorios con presencia guerrillera, por lo cual el ejército, pero sobre todo los paramilitares, actuaban en consecuencia mediante las armas, dejando masacres, muerte, y dolor en miles de familias inocentes. En muchos territorios la guerrilla comienza a tomar poder no sólo militar y de seguridad, sino también de la economía, convirtiéndose en un Estado paralelo que cumplía las funciones del Estado ausente colombiano que mantenía esas regiones en la pobreza y marginación. Así, las relaciones con grupos que sembraban, cultivaban y distribuían droga fueron inevitables. Las FARC comenzaron a cobrarles lo que llamaron “impuesto de guerra” a los narcotraficantes, especialmente de cocaína, a cambio de seguridad. Así, el acercamiento de las FARC al narcotráfico. Por ahora dejo esta historia hasta aquí, la siguiente semana terminaré, a grandes rasgos, la historia de este conflicto y los retos a los que se enfrenta el hermano país colombiano cuando finalmente se firme la paz entre la guerrilla y el gobierno. Hasta entonces.

Deja una respuesta