El Bosque del Xinantécatl está en buenas manos

Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Martin Luther King

Plantar un árbol es plantar la vida. Tocar la tierra es abrazarla, admirarla, amarla. Hay gente que no sólo ama personas, sino ama el agua, los insectos, los reptiles, el verde de los árboles, el hacer en común, lo juro, hay gente que se regocija con caminar en el bosque y respetarlo, porque entienden esa intrínseca relación y son fieles a ella.

Trabajan en conjunto, uniendo sus manos para regresar de alguna manera lo que la inmensidad de la Tierra les ha dado. Son hombres y mujeres, niños y niñas, que se encontraron esta vez en el Bosque de Santiago Tlacotepec con el objetivo de reforestar. Se plantaron miles de Pinus montezumae, conocido comúnmente como pino Moctezuma, en la Segunda Jornada de Reforestación Comunitaria, organizada por el Comisariado de Bienes Comunales de Santiago Tlacotepec, la Asociación de Productores de Maíz “Coronel José Isabel Linares”, el Grupo Cultural Tierra Nuestra y Jóvenes en Resistencia Alternativa -Comunal-.

El Nevado de Toluca fue testigo de que su bosque está en buenas manos, de que la gente se organiza para conservarlo, de que las nuevas generaciones, al igual que los ancestros lo hicieron, trabajarán en comunión para resguardar su grandeza. El Bosque del Nevado de Toluca, ubicado en la región de los Bienes Comunales de Santiago Tlacotepec, es de los mejores conservados del país, gracias a la comunidad, que también resiste a las políticas ambientales extractivas. Es mentira que esté devastado, que esté lleno de plagas, esa es tan solo la versión del Gobierno del Estado de México y su visión de mercantilización. La Recategorización del Nevado de Toluca tiene fines de destrucción, no de mejora, que quede claro. Pero como dijo Pablo Neruda, “podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”, porque la organización de la gente es muy fuerte, porque las manos son muchas y porque la organización ahora es nacional.

Esta actividad forma parte de las cientos de acciones que se llevan a cabo en la Campaña por la Defensa de la Madre Tierra y el Territorio, un esfuerzo de todos, para tejer redes de apoyo entre las comunidades que se han visto en la necesidad de luchar contra los devastadores, contra aquella gente que enarbolando la idea de modernidad, quiere servirse de los bienes comunes naturales para enriquecerse, eliminando la posibilidad de otras formas de vida, como es el caso de las culturas ancestrales que aún permanecen, que siguen formando parte de nuestra información genética.

Sin distinción alguna, mujeres y hombres, jóvenes, adultos mayores y niños, estudiantes, campesinos, profesores, amas de casa y más, participaron en una jornada que busca rescatar la faena tradicional para hacer comunidad. Al final, las manos quedaron sucias, la piel reseca, la vestimenta urgida de pasar por agua, pero ahí se crearon nuevas relaciones, se enverdecieron los corazones, se engrandeció la comunidad y se renovaron las fuerzas para defender al Nevado de Toluca. La gente que ha sembrado árboles, siembra vida y se reconoce en la tierra. Hay gente que protege el bosque, que lo agradece, que le baila, le sonríe. Lo juro, hay gente que lo ama y lo demuestra plantando.

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