“Quiero hablar coloquialmente de un libro”: charla con la creadora del Estudio de Damiana

Por Felipe Montaño

Damiana Leyva es anfitriona del canal “El Estudio de Damiana” en Facebook, donde platica, desde hace cinco años, acerca de su tema favorito: la literatura y los libros.

También está por finalizar un doctorado en Sistemas y Ambientes Educativos, en la Benemérita Universidad de Puebla, pues su preocupación es enseñar a pensar, a partir de la lectura, a alumnos de bachillerato con miras a continuar estudios de nivel profesional.

Damiana Leyva accedió a hacer un espacio en su agenda para conversar con 2+2=7, aquí les presentamos un extracto de la entrevista.

2+2=7¿Cómo te involucras en el fomento a la lectura?

Damiana Leyva: Mi formación es propiamente literaria. Estudié en un bachillerato de artes  y humanidades que se llama Centro de Educación Artística (CEDART), en esa escuela fue donde empecé mi formación en arte y humanidades.

Cursé la licenciatura en Literatura Latinoamericana en Mérida y me fui a Puebla para hacer la maestría en Literatura Mexicana. Al terminar esos estudios, y la beca que recibía con ella, tuve que empezar a trabajar en un sitio que no tiene nada qué ver con la licenciatura ni con la maestría.

Todo estuvo muy bien, en ese lugar hice grandes amistades y conocí a quien ahora es mi esposo, pero tuve un conflicto porque empecé a extrañar platicar con la gente de libros. Así que, un día, encontré en You Tube a los booktubers, con un concepto que me encantó porque los chicos de esos canales hablaban de libros, decidí hacer mi propia producción.

Ahí empecé con el “Estudio de Damiana”, en You Tube primero y luego me mudé a Facebook, para hablar de literatura y del acto de la literatura.

2+2=7 El Estudio de Damiana se transmite los cinco días de la semana y cumplió cinco años de transmisiones recientemente, ¿tu canal fue pensado como lo presentas actualmente?

DL: Quiero hacer una acotación, este año 2020 ha sido muy complicado para mí, acabo de terminar un doctorado muy exigente, me ha tomado mucho tiempo finalizar los estudios. Y en este año 2020 solo estoy transmitiendo 2 días a la semana, o en ocasiones solo un día.

Claro que sí logré establecer una programación en el canal, pero para llegar a esto empecé imitando a los booktubers, pero al intentar hacerlo  me di cuenta que me veía muy mal hablando como ellos.

Además ellos platicaban de literatura juvenil donde yo ya había experimentado varios problemas que se encuentran en ese tipo de literatura: es una etapa de exploración donde nos preguntamos quiénes somos, qué queremos ser, cómo son las relaciones con la familia, con los padres, con los amigos, con los maestros, es la exploración del ser y del quién soy.

Yo ya había pasado por ese proceso y ya no me sentía identificada con esas lecturas porque ya viví la adolescencia y la experiencia de esas lecturas ya no es impactante como fue en su momento.

La literatura infantil tampoco me gusta porque no tengo hijos, ni sobrinos, no tengo a niños a mi alrededor a quienes enseñar, iniciar en la lectura. Pensé que debía enfocarme en lo que yo quería leer, en personas de mi edad y en los conflictos que vivimos, resueltos para bien o para mal.

Mi duda fue cuáles pueden ser aquellas historias que puedan llamar la atención a personas como yo que tenemos una historia de vida. Fue en ese momento cuando empecé a platicar de los libros que llamaban mi atención.

El primer año de transmisiones, en Facebook,  fue de experimentar con los temas presentados en cada transmisión, pero me fijé en las métricas de la página para verificar los intereses del público, de ahí he estructurado cinco días programados con temas distintos: Fomento a la lectura, Poesía, Spoiler, Feminismo y Literatura Infantil y Juvenil porque logré mi objetivo de que gente de mi edad visitara el canal, y porque muchas de esas personas tienen hijos pequeños o jóvenes para divulgar las obras que pueden ser de utilidad o atractivas para ellos. También agregué una sección de ciencia, pero lo retiré con el tiempo hasta quedar con la programación que aparece actualmente porque son las personas quienes eligen qué tema ver en el canal.

2+2=7: ¿Por qué el Estudio de Damiana participa en el fomento a la lectura?

DL: Es una pregunta difícil. Para empezar soy mediadora de lectura (del Programa Nacional de Fomento a la Lectura) pero tengo una opinión muy personal respecto al concepto “fomento a la lectura”, no hablo a nombre de nadie más, intentaré explicarme.

Pienso que fomentar la lectura no es, como creen algunas personas, que se trata de llevar la cultura a aquellos que no la tienen. Para empezar no puedes darle libros a alguien que no quiere leer. Por esa razón me dirijo a lectores pequeños para enseñarles la literatura, las creaciones literarias pensadas para ellos.

En casa tal vez las familias no fomentan la lectura pero, en cambio, sí existe un fomento de la narrativa de hechos: cuentos antiguos (“el abuelo contaba…”, etcétera), o los acontecimientos del día que requieren una estructura narrativa, que es eso cuando la familia se sienta a la mesa y se cuentan las cosas graciosas que vivieron en el trabajo, es decir sí existe una transmisión de narrativa en las familias pero no bajo la interpretación de que se trate de literatura.

Lo que no se fomenta es la lectura de libros porque no es lo mismo escuchar una transmisión oral, que te cuenten algo ocurrido, que sentarse y leer un libro porque requiere un esfuerzo visual para pasar los ojos por las palabras del texto. Ese esfuerzo, si no se enseña cuando los niños son pequeños, cuesta más trabajo hacerlo conforme crecen. Es igual que escribir, cuando aprendes a escribir más grande es más difícil hacerlo.

El trabajo de los mediadores de lectura es mostrar libros adecuados para los niños y lograr fomentar la lectura a través de actividades derivadas de los libros: si leyeron “Pulgarcito” al término de la lectura se elabora un títere de alguno de los personajes, por ejemplo, para afianzar la lectura.

Pocos mediadores de lectura se animan a fomentar la lectura entre los adultos porque nuestras experiencias de vida se han especializado en ciertos conflictos, lo que limita la posibilidad de un diálogo: es más fácil buscar en un catálogo de Netflix una película o una serie que platicar con otra persona acerca de tus intereses o preocupaciones (existenciales, etcétera.), se esperaría que, con este asunto del fomento a la lectura, la gente lea un libro.

Tenemos una sociedad que le gusta la narrativa, pero no  la lectura. Me conformo con que la gente escuche el programa y que algo de lo que dijo, por ejemplo, Simone de Beauvoir, interpretado por mí, se les quede.

Lo importante es la narrativa, y si a una persona le gusta la transmisión en vivo y comenta algo al respecto, entonces significa que se hizo conexión con una persona que quiere dialogar, y  se demuestra que le tocó una fibra sensible la trama narrativa que presento en el canal, que se establece un diálogo a partir de un libro porque para las personas, entonces ese libro que provoca el diálogo, fue significativo.

2+2=7: ¿Alguna vez pensaste que, a través de El Estudio de Damiana, compartirías tu experiencia literaria, tu experiencia con los libros con personas no especializadas en literatura?  

DL: Hoy te puedo confirmar que eso es precisamente lo que quiero hacer. Pero al empezar con el proyecto en You Tube pude observar que nadie visitaba mi canal porque era prácticamente una imitación de los canales presentados por los booktubers. Vi que el asunto no iba por ahí, así que empecé a hablar de libros que me interesaban, frente a la cámara, de manera coloquial, porque creo que así se debe hacer.

Mi objetivo en el canal es platicar con personas adultas, gente de mi generación, claro que son bienvenidas otras personas, pero me emociona más cuando las personas dialogan e intercambian puntos de vista.

Quiero hablar coloquialmente de un libro, de hecho  en los Círculos de Mediación de Lectura me preguntaron qué libro utilizaba para el fomento de la lectura. Respondí “El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir”. Y no faltó alguien, una chica con doctorado, me dijo “ay, no, es un libro muy complicado”. Respondí que no, porque si ves las transmisiones de los jueves mucha gente opina del libro y no es especialista en literatura.

¿Cómo es posible que comprendan el discurso de Simone de Beauvoir? El problema no es el libro,  yo debo tener la capacidad de explicar un lenguaje académico, especializado, a través de un lenguaje coloquial donde puedas entender todo sin ningún problema. Y por lo tanto no necesito usar ninguna terminología erudita para hablar de literatura.

2+2=7: Leer es un placer pero, en nuestro país tenemos un problema de competencia lectora, tanto en adultos, como en jóvenes y niños. ¿Cómo fomentar la lectura frente a las nuevas tecnologías que están presentes en estas generaciones?

 DL: Mi investigación doctoral está enfocada en eso: tenemos una competencia lectora muy baja. Después de dos años de investigación con dos generaciones de estudiantes de nivel bachillerato hemos encontrado que en la escuela no se fomenta los niveles de pensamiento complejo, sino que se enseña solo a memorizar. La memorización es el nivel más básico del pensamiento, el nivel más alto del pensamiento es lograr evaluar y reflexionar.

Identificación, comprensión, evaluación y reflexión son los niveles de pensamientos y si solo te enseñan a memorizar no puedes llegar a los otros niveles de pensamiento. Eso por una parte, por otra las nuevas tecnologías solo son un medio de transmisión, hasta hace unos años los medios de información eran el periódico, la radio, la televisión, y ahora tenemos internet que es otro medio más de información.

Si estás viendo un programa en televisión o en un canal en You Tube, en Facebook, etcétera, tú deberías tener la capacidad de reflexionar y evaluar acerca del contenido de ese programa y entonces estamos hablando de un nivel cognitivo alto.

Es por ello que las personas pueden llegar a ser muy apasionadas viendo todo en blanco o negro, porque no tiene esta capacidad de enjuiciamiento.

Las nuevas tecnologías no tienen relación con los problemas de competencia lectora, las nuevas tecnologías son un soporte únicamente como en su momento fue el pergamino, el libro, el periódico impreso en papel.

El asunto es que necesitamos mejorar el pensamiento y esto es un asunto de tipo educativo: se debe lograr enseñar a pensar en el nivel bachillerato. ¿Por qué? Porque todos los exámenes de admisión a las universidades evalúan los componentes de pensamiento, lo que se convierte en el verdadero filtro para las personas que quieren entrar al nivel de estudios superiores.

 

La revista 2+2=7 agradece el apoyo brindado por El Estudio de Damiana para la realización de la entrevista. Todas las imágenes de esta publicación provienen del canal referido en Facebook, excepto la portada perteneciente al libro El segundo sexo, publicado en Baker Street Club, editorial independiente.

 

 

 

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