2021 ¡De regreso a clases presenciales!

“Todos los países deben encontrar un delicado equilibrio

entre la protección de la salud, la prevención de los trastornos

sociales y económicos y el respeto a los derechos humanos”

Dr. Tedros Adhanom

Director ONU

Por: Dulce Rocio Reyes Gutiérrez

Hace unos días conocí a Alejandra, una niña de 9 años, de una comunidad indígena del Estado de México. Me platicó que desde que inició la pandemia no ha tomado clases por televisión ni por cualquier medio electrónico. “A veces una maestra iba a la tienda de Juanita y ahí nos daba clases, se juntaban varios niños, pero no siempre iba”, dijo Ale. También me contó que un día la maestra fue a verlos y les dijo que era probable que regresaran a clases presenciales, pero que sólo ellos y sus papás decidirían si querían volver.

 

– ¿Tú quieres regresar a clases, Ale?

– Yo sí (con cara de emoción).

– ¿Por qué?, le pregunté.

– Porque cuando iba a la escuela las maestras me invitaban comida, a veces me daban dinero y podía comprar algo en el recreo, porque mi mamá no me da. Por eso extraño ir.

 

A lo largo de la charla, ella me platicó que tiene tres hermanos y que su papá los abandonó. Su mamá trabaja y casi no puede estar con ellos. Aunque juega con una amiguita, se aburre en casa y extraña estar con las maestras.

La historia de Ale es un ejemplo de que muchos niños y niñas, llevan más de un año, no sólo sin aprender cosas en la escuela, sino llevan un año sin tener ese espacio de socialización tan importante para el desarrollo de las infancias. No es poco importante, pues el recreo, las clases, la convivencia con sus compañeras y compañeros y acompañantes en su proceso de aprendizaje, es parte de su vida.

Algunos y algunas estudiantes han tenido la fortuna de seguir comunicándose con sus amigos de la escuela, a través del teléfono celular o en las clases virtuales. Es grandioso que se sigan sintiendo cerca, a pesar de la distancia. Sin embargo, no todos y todas han podido hacerlo. Muchos niños y niñas han caído en ansiedad, depresión o en diversas emociones que para los adultos es difícil identificar, respetar y atender, porque se considera socialmente que los pequeños de la casa deben estar siempre contentos y “sólo dedicarse a jugar”, como me ha mencionado una madre.

Este es tan sólo un aspecto de la necesidad de regresar a clases presenciales, aunque también hay otros importantes de considerar, por ejemplo, el rezago educativo de un año, la falta de aprendizajes prácticos e interactivos, el encierro y aburrimiento de los estudiantes, entre muchos otros. Tampoco debemos olvidar la falta de acceso a una buena red de internet o a una computadora, en el caso de los jóvenes de educación media superior o superior, así como los aprendizajes en laboratorio de diversas licenciaturas.

En fin, por esta y demás razones, se ha establecido en México, un programa de vacunación para docentes de nivel básico, media superior y superior, de escuelas públicas y privadas. Se comenzó en Campeche, donde el 19 de abril se retomaron clases, y se continuará todo mayo, en el resto de los estados, en varias etapas.

De acuerdo a datos oficiales del Plan de Vacunación contra Covid-19 en México, al profesorado se aplicará la vacuna Ad5-nCoV CanSino Biologics Inc. de una sola dosis, cuyos efectos secundarios son dolor, comezón, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de inyección, cansancio, dolor de cabeza, músculos y articulaciones, fiebre, diarrea, náusea, vómito, bajo apetito, mareo, tos y dolor de garganta.

Hasta el día de hoy no se han definido fechas para el regreso a clases en los diversos estados de México, pero la SEP ha anunciado que se considerarán las medidas que se han tomado en Campeche y que requieren la participación del cuerpo docente, pero también de administrativos, madres y padres de familia. Las intervenciones consideradas en el plan piloto son: activación de los Comités Participativos de Salud Escolar, acceso a agua y jabón, cuidado de maestros y personal administrativo, uso general de cubrebocas, sana distancia, maximización de espacios abiertos, suspensión de cualquier tipo de ceremonias, detección temprana y apoyo socioemocional para docentes y estudiantes.

Sé que es un tema delicado, muchos están en contra y otros a favor, pues al regresar a clases presenciales se continúa con el riesgo de contagio, sin embargo, esto también da una luz de esperanza tanto a madres y padres de familia, docentes y demás trabajadores de la educación, para retomar la dinámica tan importante de enseñanza-aprendizaje, socialización y contención de los problemas familiares que experimentan los y las estudiantes. A quienes pertenecemos al área de la educación, nos toca apoyar el regreso a clases, con todos nuestros ánimos y cariño, nos toca pensar en los menores y en su salud mental y social.

¡Retomemos el caminito de la escuela!

 

Fotografía tomada de https://reporteroshoy.mx/noticias/regreso-a-clases-presenciales-en-yucatan-sera-en-agosto/

 

 

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