Tultepec, ¿una metáfora de México?

Por: Ángel Trejo

DIÁLOGO / COLUMNA
Se investiga si la explosión de cohetes en Tultepec fue incidental, accidental o intencional.

-Es obligatorio o de oficio que se investigue, pese a que en un pueblo de coheteros es habitual que haya ese tipo de lamentables incidentes o accidentes. Lo mismo ocurre en una guerra con los muertos y los heridos de bala y en el mar con los ahogados y los náufragos.

Pero fueron más de 30 fallecidos, más de 70 heridos y un número indeterminado de desaparecidos. Una verdadera tragedia.

-Sí, una verdadera tragedia, de la que lamentablemente no podrán asimilarse sus enseñanzas, pues la necesidad de trabajo de los coheteros los obligará a seguir haciendo cohetes. Mientras no tengan otra opción laboral van a tener que continuar dedicándose a trabajar con los riesgos de muerte que implica el manejo de la pólvora.

¿Tultepec es una metáfora de México?

-No de México, sino de la clase social y política que gobierna México; de la oligarquía y la plutocracia que desde hace cuatro décadas está jugando con fuego mediante la habilitación del modelo económico liberal que ha enriquecido exponencialmente a un pequeño grupo de grandes empresarios a costa de sus congéneres medianos y menores, de la gran mayoría de trabajadores de las ciudades y el campo, de las burocracias federales y estatales, de los profesionistas, de los artistas y de los científicos. El incidente o accidente de los coheteros de Tultepec debiera verse como una advertencia de que no se vale seguir jugando con pólvora sin exponerse a una explosión masiva que arrase con todo el mercado, pues basta que prenda un cohete para encender a los demás cohetes. El manejo de la pólvora requiere de los mismos cuidados que exige la economía, la cual implica conocimientos de cocina, pues la pólvora y la comida son productos de combinaciones de elementos que para su conjunción requieren de saberes de propiedad y proporción, es decir, de justicia.

Andas muy filósofo.

-O mamilas, si quieres. Pero antes déjame completar mi idea anterior y decirte que en complemento de la asociación metafórica entre pólvora y comida hay que precisar que su diferencia de especie consiste en que mientras la comida usa el fuego para cocerse y construir, la pólvora usa este para explotar y destruir. Y que si queremos utilizar el lamentable suceso de Tultepec como metáfora, debemos comprender que sus coheteros se exponen al fuego de la pólvora porque necesitan comer, y que en obra de esta necesidad pueden llegar al extremo de quemar su mercado. Lo mismo puede pasarle a los 40 coheteros del mercado neoliberal mexicano, que al abusar más de la cuenta con sus juegos de chinanpinas, dragones, bombas y castillos pueden incendiar todo el país.

A propósito de los 40 de Ali Babá ¿te enteraste que Carlos Slim se reunió el martes 20 con Donald Trump? ¿A qué crees que el dueño de Mexlim haya ido a ver al gringo loco?

-A advertirle que sus empresas en Estados Unidos tienen más empleos que las que tiene en México; que las mantendrá allá y que por ello apoyará su gestión tanto allá como acá. También le habrá dicho que muchos empresarios mexicanos como él, es decir, los más ricos, comparten las mismas ideas y que están preocupados de la posibilidad de que el gobierno mexicano actual aproveche sus posibles distracciones localistas (las de Trump) para insistir en la modificación del modelo económico neoliberal. A eso fue el ojete, no a otra cosa.

¿Tú crees que don Carlos es también antimexicano?

-¡Desde luego! El señor tiene más empresas fuera del país que en México, y las ha sacado no sólo para ganar más dinero afuera, sino también por temor a la posible emergencia de un gobierno estatista y nacionalista. ¿A poco desconoces que Telmex ya no es compañía mexicana sino brasileña, igual que Telcel y América Móvil? Slim es igual que todos los pinches grandes empresarios de todo el mundo. Acuérdate que el dinero no tiene raza ni religión ni patria.

Fotografía tomada de http://www.info7.mx/

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