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El aire que ya no podemos respirar

Crónica de un maestro
mayo 15, 2019

El aire que ya no podemos respirar

Por: Aracely Rojas

Quienes vivimos en el Valle de Toluca, tenemos que reconocer la severidad de la presente contingencia ambiental. Gran parte de la población ha padecido ya problemas de salud después de casi 5 días de emergencia por la contaminación del aire (1). Las acciones gubernamentales son mínimas. Para mitigar el problema se han suspendido las clases en algunos municipios de la Zona Metropolitana del Valle de Toluca, y también se han puesto en marcha una serie de retenes para revisar la verificación vehicular. Son sólo acciones que a muy corto plazo, pretenden disminuir los índices de contaminación.

Hace un par de noches, la pirotecnia con motivo de la festividad de San Isidro Labrador (santo a quién se le pide la lluvia) en todo el Valle de Toluca, se escuchó en toda la ciudad. El ceremonial a San Isidro es uno de los de mayor arraigo en todo el valle, y es importante comprender que esta festividad tiene un significado especial y ancestral, ya que hermana a los pueblos de Toluca con la tierra y el agua, en nombre de la agricultura (2). Muchos habitantes de la ciudad criticaron que en los pueblos no se parara de prender fuego. Ante la emergencia, las instituciones en materia ambiental no dialogaron con las comunidades sobre la importancia de disminuir el uso de pirotecnia. Considero en tanto, que no es la pirotecnia el problema central de la contaminación del aire, que sin duda es severa, pero es multifactorial (3), y que además se caracteriza por un profundo desinterés de diversos actores con injerencia en la toma de decisiones en materia ambiental. Para ello propongo reflexionemos sobre los siguientes datos al respecto del medio ambiente del Valle de Toluca:

1.- Entre 1970 y 2015, la población Zona Metropolitana del Valle de Toluca (4) creció 9 veces. Es decir, Toluca no era una gran ciudad. Ahora se considera parte de la megalópolis del centro de México. Este número de habitantes ha requerido de tierra urbanizable para habitar y de transporte para llevar a cabo sus actividades diarias. Sin embargo, a lo largo de estos casi 50 años no se ha regulado el crecimiento urbano. Las tierras ejidales se han vendido y el uso de suelo se ha convertido en urbano.

2.- Una de las principales causas de este crecimiento urbano, fue el desarrollo de parques industriales en todo el Valle de Toluca. Estas industrias, que presumen ahora de contar con los reglamentos en materia ambiental, han generado grandes impactos ambientales en la región. Un claro ejemplo de ello es el corredor industrial instalado desde Lerma hasta Toluca. Estas empresas expulsan emisiones al aire, sin que se tenga conocimiento de cuáles y cuántas son sus emisiones, y si esos contaminantes son dañinos a la población en general y a los ecosistemas vecinos. No obstante las externalidades son evidentes, el olor y la concentración de contaminantes del aire en esta zona afectan a los habitantes de la región.

3.- Una ciudad con tantos habitantes requiere de transporte. Sin embargo, también es evidente la problemática al respecto. Ha aumentado el parque vehicular. Todas las rutas del transporte público, pasan por las mismas calles de la ciudad. Las unidades no cumplen con la regulación ambiental, ni con las paradas marcadas en las calles. Todo esto genera diversos problemas de tránsito, que sin duda estancan los contaminantes en la ciudad. Tenemos más transporte del que necesitamos, sin rutas inteligentes, ni multimodales. Tampoco contamos con ciclovías o calles para caminar la ciudad, dadas las condiciones de inseguridad.

4.- No hay áreas verdes suficientes y las que existen están en riesgo de desaparecer (5). En el año 2013 se cambió la categoría de Parque Nacional a Área de Protección de la Flora y la Fauna al Nevado de Toluca, esto implica que ahora solo el área de protección máxima es el cráter del Xinantécatl, cuando sería importante pensar que la intervención humana no es necesaria en todo el Nevado y que si bien, es necesaria una regulación para las actividades, el extractivismo de madera y de otras especies de la región queda en manos de algunas instituciones gubernamentales y algunos grupos de poder (6). El Nevado de Toluca es el pulmón de esta metrópoli, es urgente rescatarlo, desde abajo, con trabajo comunitario y urbano.

Por otro lado, los parques urbanos en la metrópoli son espacios reducidos y ubicados en la mayoría de las cabeceras municipales de la ciudad, por lo que la población que puede acceder al disfrute de estos espacios es reducida. Empero, la necesidad de establecer una relación con nuestro medio ambiente es imperante. Necesitamos saber sembrar y cuidar árboles, pero también necesitamos hablar para gestionar y participar en la creación y recuperación de nuestros bosques.

5.- Pensamos que la contaminación del aire (y en general, toda la contaminación) es un fenómeno aislado y que lo podemos contener. Pero no. Una muestra de esto, es que llevamos casi 50 años creciendo a un ritmo acelerado sin poder vislumbrar en materia política una serie de instituciones que sean capaces de gestionar la vida colectiva de esta metrópoli: Toluca. La incapacidad humana para frenar esta problemática se limita a generar alternativas de corto plazo para mitigar los efectos de la contingencia ambiental, pero no considera a largo plazo cómo vamos a vivir en la metrópoli con el aire más contaminado de México (7).

Es nuestro turno, ante todo un aparato estatal incapaz de garantizar condiciones sanas de nuestro medio ambiente. Sí, necesitamos exigir aire limpio, áreas verdes, restauración de los parques urbanos y la recuperación del nevado de Toluca. La omisión también conlleva responsabilidad y la falta de participación y autogestión de nuestro medio ambiente es parte del problema. Realizar actividades comunitarias como reforestaciones, parques comunitarios y acciones como compartir el auto y/o impulsar el uso de la bicicleta son deseables.

Esta contingencia ambiental por la contaminación del aire, es sólo un síntoma de la crisis ambiental que estamos por desencadenar. Lo que viene será mucho mayor en términos de disponibilidad de agua potable, alimentos, extinción de especies, ciudades inhabitables, afectados y desplazados ambientales.

Somos naturaleza. Tenemos que recordarlo. Nuestra vida no sería posible sin aire limpio, sin agua, sin tierra. Las ciudades están al borde del colapso. Es necesario comenzar a gestionar nuestra propia vida en las ciudades, sin intermediarios.



CITAS:
(1) Se recomienda escuchar la nota completa la entrevista a Mario Molina, realizada por Carmen Aristegui el 15 de mayo de 2019. Disponible en: https://aristeguinoticias.com/1505/mexico/pemex-en-quiebra-tecnica-medidas-contra-contaminacion-en-cdmx-y-mas-lo-mejor-de-aristegui-en-vivo/
(2) Rojas, Aracely (2015). Agua en disputa: territorios en urbanización y resistencia. Tesis de maestría. UAEMéx.
(3) La condición que detonó la contingencia ambiental es la serie de incendios forestales en todo México. Nota disponible en: https://cnnespanol.cnn.com/2019/05/15/la-nasa-muestra-imagenes-de-incendios-forestales-en-mexico/
(4) La Zona Metropolitana del Valle de Toluca se integra por 22 municipios.
(5) La Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de 9m2 de áreas verdes por habitante, en la ZMVT el 85% del territorio no cumple con el área sugerida.
(6) Se recomienda revisar el texto “El cambio del Nevado de Toluca, un error histórico” en Nexos. Disponible en: https://redaccion.nexos.com.mx/?p=6434
(7) Nota disponible en: https://www.elsoldetoluca.com.mx/local/toluca-la-ciudad-mas-contaminada-del-pais-juan-rodolfo-3156535.html


Fotografía tomada de https://planamayor.com.mx/wp-content/uploads/2019/05/mvt181218_307769.jpg


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