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Crónica de un maestro

Por: Christian Gómez Díaz

Arrancaron los segundos parciales para el grupo 201, el 4 de abril era el día más esperado para los escolares porque anhelaban el examen de la materia de Géneros Periodísticos del profesor consentido, Christian Gómez Díaz. Los requisitos para que los futuros comunicadores pasaran la indagación fueron: 16 exámenes de evaluación abierta, con desarrollo y una crónica urbana.

Minutos más tarde, el maestro, con un sombrero al estilo de John Lennon, entregó los impresos académicos a los estudiantes y les dio la orden a todos los pupilos de dejar sus celulares estrellados en el escritorio… y por fin empezó el combate académico.

No faltaron las frases de cada evaluación:

“¡Profe! ¿El examen se va a contestar con lápiz o con pluma?”
“¡Profesor! ¿Podemos copiar?”
“¡Profesor! ¡Deje el examen abierto!”
O la frase inolvidable del niño del barrio: “¡Te pasas Nico! ¡Te pasas!” a cargo de Luis Armando, echándole la culpa al maestro por haber elaborado este parcial. El dómine les pidió lo siguiente:

“En la crónica urbana, quiero que realicen una narrativa del trailero que manejó en sentido contrario en el Periférico”.

Después de esta terrible noticia, Fernanda Lugo, Ana Laura Rodríguez, Alejandro Carbajal y David Villanueva, saltaron de felicidad porque vieron esta noticia horas antes del examen, pero el docente les dijo:

“¡Con datos exactos!”

Rápidamente cambiaron de semblante y apreció un silencio profundo, como si fuera un velorio académico. Pasaron los minutos, un calor inmenso se sentía en el aula 36 y no por el tiempo atmosférico, sino por el inmenso nervio que sentían los educandos. No faltó que le pidieran corrector al profesor... para limpiar sus errores ortográficos.

Las tremendas suplicas de Estefanía fueron:

“¡Profesor! Aunque sea denos un dato para la crónica urbana”. Y todos con cara de ternura le hicieron segunda:

“¡Sí maestro, un dato por favor!”

Y amablemente el profesor aseguró:

“¡Está bien! Este lamentable suceso fue a las 11 de la noche”.

A la mitad de la clase que comenzó a medio día, la mayoría del grupo solo tenía una cuarta parte de la crónica. Daniel Dávila fue el único que pudo contestar el examen, siendo el primero en salir del salón a la 13:35.

Parece que va llover y el cielo se está nublando… ¡pero no! es un clima gris porque los alumnos del VCOM1-201 se notaban muy preocupados por el examen.

“¡Quedan 21 minutos!”. Y todos al unísono: “¡No profe, no nos presione!”.

David López, Ángel Villanueva y Catherin Sánchez, salieron del recinto, pero Indra aprovechó el momento para que Ángel sacara unas impresiones para la materia de Guionismo, porque la iban a reprobar. Alejandro estaba tan inquieto:

“Maestro ¿puedo ir al baño?”

El catedrático respondió… “¡No!”.

El mismo Alex preguntó a todos que si la palabra “veía” iba con “b”, el profesor no lo podía creer. Ángel Fernando terminó, pero regresó al salón, porque se le olvidó su móvil… Indra, se levantó de su butaca:

“¡Tenga, aquí está el examen!”. El maestro dijo “¡Puedes salir!”.

Pasó el tiempo, el examen y la crónica del trailero fueron una pesadilla para los universitarios en este segundo parcial, porque entre tantos errores y rayones en el papel, el corrector del profesor lo dejaron totalmente vació. Fueron invadidos por la angustia porque el tiempo de esta evaluación estaba a punto de concluir y los cayos aparecieron en el dedo anular de Fernanda, por tanto escribir.

Quedaban siete minutos para las dos, de pronto vino Daisy, Estafenía, Yeimi, Ricardo, Ana Laura, Héctor, Eduardo, Luis Armando, Lucia y Fernanda, quienes por fin acabaron el examen.

Así fue un día de evaluaciones del grupo-201, entre presiones y pesadillas, los chicos disfrutaron de esta materia de Géneros Periodísticos. Sin embargo, lo que el maestro Christian no olvidará, es aquel día de evaluación, cuando Fernanda al momento de hacer su crónica urbana, confundió al Trailero de 21 años, por un personaje llamado “Máximus Spray”. Pero aquel personaje solo fue para darle creatividad a este escrito híbrido. Este protagonista arquetipo se trataba nada más y nada menos que de “Optimus Prime” el líder de los Transformers, ¡un héroe para chicos y grandes!


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