parallax background

El principio del fin: ¿Adiós a la era Castro?

mayo 21, 2018
Anécdota inverosímil
mayo 21, 2018
Elefante blanco, una película sobre la miseria
mayo 23, 2018

El principio del fin: ¿Adiós a la era Castro?

Por: Carolina Alonso Romei

Tras 12 años en el poder, Raúl Castro, “dejó” la silla presidencial, en un proceso legislativo histórico para Cuba, con lo cual cumplió el compromiso de limitar los cargos políticos a dos mandatos consecutivos, y poder así, dar paso a una nueva generación de dirigentes. Pero a pesar que ya no será un miembro de la familia Castro quien ocupará la presidencia de la isla, es interesante analizar y comprender sí realmente no será una nueva cara, bajo la influencia del mismo poder. Para tratar de entender qué es lo que sucede realmente en el país, nos remontaremos un poco a la historia durante el período conocido como “castrismo”.

El castrismo tuvo sus inicios en 1959, cuando las fuerzas del Ejército Rebelde, liderado por Fidel Castro, entraron victoriosos a Santiago de Cuba, logrando así que el dictador Fulgencio Batista huyera hacia Estados Unidos. Esto marcó el inicio de la única revolución que triunfó en América Latina, la cual puso fin a la dictadura de Batista.

A partir del 16 de febrero de 1959 Fidel Castro asumió el mandato de su país como Primer Ministro hasta 1976, cuando ocupó la presidencia hasta 2008, momento en que su hermano Raúl Castro tomó el cargo, al ser elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular. Fue de esta manera, que, por casi 60 años, el gobierno de Cuba estuvo bajo el mando de la era Castro.

Después de la poca, o nula alternancia del poder político en Cuba, se llevó a cabo un cambio contundente en la historia del país, puesto que, después de casi seis décadas por fin una persona sin el apellido Castro, estará ocupando la presidencia por los próximos cinco años. ¿Pero el hecho de que Raúl Castro cediera el poder, significa realmente que existirá un cambio palpable para Cuba?

El nuevo presidente de la isla es Miguel Díaz-Canel, quien se convirtió en el primer cubano nacido después del triunfo de la Revolución, el primero que no portará uniforme militar en casi 60 años y, en definitiva, históricamente, el primero de la era poscastrista. Pero el hecho de que no sea un integrante de la familia Castro quien esté al mando de Cuba, no quiere decir exactamente que se terminó la era castrista, puesto que Díaz-Canel ha sido uno de los discípulos más cercanos a Raúl Castro en los últimos años.

Es muy probable que durante este nuevo mandato a cargo de Díaz-Canel la situación en la isla no sea muy distinta a lo que han vivido miles de cubanos durante los últimos años, ya que la represión y la persecución política han sido dos de los mecanismos favoritos del gobierno para mantener el orden. Muchas de las tácticas abusivas desarrolladas mientras Castro estuvo en el poder tales como: vigilancia extrema, golpizas, detenciones arbitrarias y actos públicos de repudio, aún hoy continúan siendo usadas por el gobierno cubano.

Realmente es muy complicado que una persona que ha estado bajo la influencia de la llamada “era Castro” actúe de manera distinta, cuando se encuentra en juego el poder de unos cuantos. La estrategia utilizada por Raúl Castro al ceder la silla presidencial, no es más que una pantalla de supuesta democracia y alternancia política para ver una cara nueva, en la que al final será el mismo gobierno, trabajando bajo sus propios intereses y conservando la autoridad que lograron desde hace 60 años. El apellido Castro será un fantasma que ensombrecerá durante mucho tiempo la historia de Cuba.


Fotografía tomada de http://razonesdecuba.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2017/06/bandera.jpg


Por: Carolina Alonso Romei


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *